Aunque sea redundante, la principal función del filtro de aceite en una moto es retener las impurezas que puedan llegar al aceite lubricante antes de que este inicie su recorrido de lubricación por el circuito de engrase del motor. De no ser así, las partículas metálicas que se desprenden del rozamiento de algunos elementos y los residuos de la combustión pasarían al aceite y, al participar directamente en el proceso de engrase, provocarían a su paso desgastes prematuros en los cojinetes, pistones y camisas de los cilindros. Las obstrucciones de los elementos móviles del motor, popularmente conocidos como gripajes, son otra de las consecuencias del mal funcionamiento del filtro de aceite. Estos se pueden producir tanto porque han pasado demasiados residuos y bloquean a los elementos móviles como porque la suciedad ha obstruido al filtro y lo que no pasa es el lubricante. Por lo tanto el filtro de aceite es el encargado de proteger el motor y proporcionarle una mayor durabilidad.

Al ser un elemento básico para el buen funcionamiento del motor y tener un coste bajo, no sale a cuenta hacer un mantenimiento específico del filtro de aceite de la moto. Por ello os recomendamos que cada vez que cambiéis el aceite lubricante reemplacéis también el filtro. En los manuales técnicos de vuestras motos encontraréis los tiempos aproximados de vida de los lubricantes. Sed respetuosos con ellos. Cuando cambiéis el filtro de aceite, estad atentos a apretarlo correctamente y no dañar la rosca sobre la que se asienta. También hay que tener especial cuidado de untar bien con aceite la junta tórica que suelen llevar estos filtros al montar el nuevo. Finalmente, no lo tiréis a la basura normal porqué es altamente contaminante. Llevadlo a un punto limpio junto con el aceite viejo que habéis retirado.

Estos filtros se elaboran generalmente con papel de celulosa, algodón y materiales sintéticos mediante un sencillo sistema: el elemento filtrante se coloca sobre un armazón metálico para que la presión del aceite no lo deforme y éste se enrosca sobre la pieza de soporte en el circuito de lubricación. Cada moto tiene el suyo, que se ajusta perfectamente. No los intercambiéis o tendréis un grave problema.
Podemos clasificarlos, en general, en dos tipos de filtros, dependiendo de cómo se han fabricado:

De sellado: Dotados con una carcasa metálica y una válvula antidrenaje que mantiene una reserva de aceite cuando el motor se apaga.

De cartucho: No llevan carcasa y el motor se encarga de realizar la función de la válvula antidrenaje.

Cuando los filtros de aceite prescinden de las partes metálicas son denominados filtros ecológicos, ya que se trata de recambios muy fáciles de reciclar y respetuosos con el medio ambiente.

 

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